Esperarte

Ha llegado la hr de dormir, baby
acurrúcate en la almohada alta que tienes. 
La cabeza la acomodas como si fueras una guagua cansada y tranquila.

Pero tú no eres un bebé, baby lo sabes. 
Aunque con tanta terapia, te diré algo cliché, he sentido renacer mis tejidos, mis formas. Mi psique intensa se entrega al mando de mi existir enraizado. 
Y eso no es tan fácil baby. 
Mi problema es que yo quisiera volver a existir siempre. Y ya se ha escrito que ninguna experiencia puede calcar una vivencia anterior.
Ni siquiera el recuerdo, baby. De qué sirve la memoria si te obsesiona volver a existir como tú quieres. 
Entonces ahí pienso en lo que más me convenga rememorar. Y así sigo echando profunda raíz. 

Ya sé de qué se trata todo esto. 
Si? 

Me encanta cuando sabes que te mientes
Compruebo en ti una ingenua lucidez.
Tal vez es eso lo que te hacer querer existir

Para aprender no se necesitas volver a nacer, ser criada, chuparse el dedo, cagarse en los pañales, que alguien te limpie y te mueva en sus brazos hasta dejarte tranquila en un lecho blindado donde soñarás tanto como hoy a tus 33.

Tú naciste contenta y con una lucidez que bordea a tu nicho. Ya sabes que nacer y morir son solo dos puertos en el mar.

Y querida el mar eres tú. La vida son las olas por las que andas aunque no sepa bracear.
Quizás po eso es que me canso pero hoy me puedo dormir tranquila.
Hasta que me despierte de improvisto, ya no tengo miedo ni prisa en esperar mi paz .




No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Comenta