Recuerdo cuando leí Rayuela, de Julio Cortázar, y sentía compasión por bebé Rocamadour. Imaginaba a La Maga con poca dedicación a la crianza, como una mamá caminante y romántica.
Puede que mi interpretación esté muy alejada de la intención de un texto que leí hace más de 20 años.
Advierto que en el siguiente párrafo evocaré únicamente la memoria de una parte de la novela que me encantó (¡aunque fueron muchas!). No usaré Google para corroborar. Ni siquiera para saber si el nombre del bebé está bien escrito. Advierto esto para no hacer un fake de la ficción (por llamarlo de algún modo).
Lo que recuerdo es un texto dirigido a bebé a Rocamadour, tipo carta o poema, donde le escriben (no sé si la Maga u otro personaje) estas líneas hermosas: "Bebé Rocamadour, oh bebé...Te escribo, porque no sabés leer (...) estás de espaldas mirándote los pies".
Y ahora que lo he escrito, iré a Google a ver si realmente era así. Lástima que no tenga el libro. Lo perdí.
Aquí la carta