Bebé, mientras toda nuestta familia sale de vacaciones, nosotras y el papá nos quedamos a tu espera.
Los días en la capital, a veces, se hacen largos. Mas no por ellos tediosos.
La ansiedad por conocerte no alcanza a ser impaciencia.
Me falta poco para sentirme absolutamente dispuesta.
Igual, será tu ritmo el que nos dirá cómo acoplar nuestros cuerpos encantados.
Fluir en este presente que me regala tu existencia ni siquiera tiene un nombre en esta tierra. Solo el amor puede pronunciar tanto amor.
Hoy tengo ganas de llorar. Ni de triste ni contenta. Lloro calma porque cambio. Lloro porque me abro enteramente para ti.
Ya estamos aclarando, bebé. Ya estamos aclarando.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Comenta