Nos expandimos en piel y en alma

Así es bebé movediza, nos expandimos en piel y en alma. Te transporto con algo de lentitud, pero firme en mis piernas que, aunque poco trabajadas, se mantienen bellas para andar en esta vida.
La vida jamás ha sido tan plena como hasta ahora que creces en este vientre abultado que llevo orgullosa y contenta. 
Sonrío, pese al calor infernal de Santiago
Sonrío, pese a las horas de sueño entrecortado que, al menos, entre penumbras me dejan imaginarte bebiendo sobre mis senos ya oscurecidos.

Sonrío, bebé, ante lo desconocido.
Sonrío niña de mi vida.
Y sé, también, que tú sonríes dentro mío.

Un sol ante la tristeza antigua



El calor del verano comienza a sentirse en Santiago y, aunque prefiero esta estación antes que el invierno, la panza que traigo dificulta que pueda caminar con agilidad por la calle para escapar del sol. El volumen de mi vientre también impide sentarse cómodamente en la silla del computador, donde debería estar escribiendo mi tesis.

Sospecho, eso sí, que el problema de postura es solo un pretexto para no redactar cosas tristes, pues mi trabajo final trata, en parte, sobre cómo se siente estar en el borde del ánimo bipolar. Incluso, en algunos capítulos, tengo que hablar sobre la muerte. Y yo ya no quiero asomar mi cabeza en aquel pozo oscuro. Me siento lejos de ese lugar psíquico. O tal vez estoy aprendiendo a entenderlo de otro modo.

Este sol de finales de noviembre borra con su luz a la tristeza antigua.No dan ganas de recordar aquel pantano de antaño. 
Le digo a mi niña que solo escribiré unas pocas líneas -¡qué me importa ahora la evaluación!- sobre ese tiempo doloroso en el que, de todos modos, aprendí a ser la mujer contenta que ella  habita con sus movimientos.
Qué lindo es este vivir.

Cazuela

Mi hermana me contó que mi madre la esperó con una cazuela cuando regresó a casa recién parida con su bebé.

Pensé: "Aún mi madre conserva costumbres de nuestras mujeres antiguas".

¿Tendré ganas de comer cazuela cuando llegue ese día que hoy esperamos tan contentas?

Prosas de mi década anterior

Sigo de pie

Estar de pie en la misma posición es una verdadera hazaña. Como tú. Una hazaña es mirarte distinto transitando por aquí mismo, pero en otro año. Me pregunto si alguna vez cruzaste este pavimento, pensando realmente en nosotros.

--------
¿Te me enamoraste?

No hay nada increíble en mí para maravillarte. Solo existe mi forma de ser, un poco alucinada y cobarde. . . Estoy encerrada casi siempre. Eso es trágicamente patético. La gente que no le simpatizo puede bien saberlo. Aunque me interesan CASI NADA (o sí?). No sabes cómo me gustaría estar un tanto pendiente, para así sentir que sí le pertenezco un poco al resto. En todo caso, ese es otro asunto. Voy a lo importante: No hay nada increíble en mí para maravillarte.

--------
dime tú
¿Tal vez eso que llaman catarsis? Je ne sais pas, mais es casi parecido. Imaginarme a todos los caballeros rondando por el patio de mi locura, quebrando los ventanales para introducirse desesperados en la subjetividad. Y ojalá que NO me encuentren ...
----
Nicole un lunes de marzo
ké tal? acá, mirando el reloj de arena; esperando que la página cargue, mirar el horario, saber el número de sala donde toca la primera clase de la mañana; así es; todo de nuevo pero diferente.Aveces, pensando en la política ,en el arte, en el amor y la muerte. Con un poco de desazón, pero feliz, porque tampoco me irrita la incertidumbre. Prefiero seguir. Creyendo todavía (sí, todavía) en el presente.

*Pequeñas modificaciones en mayúscula

Esperarte

Ha llegado la hr de dormir, baby
acurrúcate en la almohada alta que tienes. 
La cabeza la acomodas como si fueras una guagua cansada y tranquila.

Pero tú no eres un bebé, baby lo sabes. 
Aunque con tanta terapia, te diré algo cliché, he sentido renacer mis tejidos, mis formas. Mi psique intensa se entrega al mando de mi existir enraizado. 
Y eso no es tan fácil baby. 
Mi problema es que yo quisiera volver a existir siempre. Y ya se ha escrito que ninguna experiencia puede calcar una vivencia anterior.
Ni siquiera el recuerdo, baby. De qué sirve la memoria si te obsesiona volver a existir como tú quieres. 
Entonces ahí pienso en lo que más me convenga rememorar. Y así sigo echando profunda raíz. 

Ya sé de qué se trata todo esto. 
Si? 

Me encanta cuando sabes que te mientes
Compruebo en ti una ingenua lucidez.
Tal vez es eso lo que te hacer querer existir

Para aprender no se necesitas volver a nacer, ser criada, chuparse el dedo, cagarse en los pañales, que alguien te limpie y te mueva en sus brazos hasta dejarte tranquila en un lecho blindado donde soñarás tanto como hoy a tus 33.

Tú naciste contenta y con una lucidez que bordea a tu nicho. Ya sabes que nacer y morir son solo dos puertos en el mar.

Y querida el mar eres tú. La vida son las olas por las que andas aunque no sepa bracear.
Quizás po eso es que me canso pero hoy me puedo dormir tranquila.
Hasta que me despierte de improvisto, ya no tengo miedo ni prisa en esperar mi paz .





"Lo que tenga que ser que sea y lo que no por algo será. 
No creo en la eternidad de las peleas
 ni en las recetas de la felicidad"

 

Rompí la cuarentena

Ayer rompí  la cuarentena. Un cliente que aprecio me pidió hacer un trabajo en terreno por pago extra. Acepté no por el dinero. Realmente quiero que se cumpla un objetivo colectivo que tenemos. Pero salir de casa puso un poco tensa las cosas con las personas que me rodean.

Tod@s le tememos al coronavirus.

Para salir tuve que pedir un permiso especial. Con eso, alcohol gel y mascarilla me fui al paradero que está en la esquina. Pude alcanzar la micro que apenas venía con 2 personas. Como no había tanto tráfico, llegué en media hora a mi destino.

Hice mi trabajo y antes de devolverme una pequeña boliviana de un año me mostró su mascarilla de Minnie. Me agaché para conversarle intentando mantener los dos metros de distancia que se aconsejan para evitar contagio de Covid-19 
¿Cómo pudo esta bebé pasar tanto frío en la calle?. Ahora se va a un albergue para pronto poder viajar. Me despido también de un hombre joven que es de Santa Cruz de la Sierra y está extrañando mucho a su madre. Noto que hay mucho cansancio en 800 personas migrantes. 

¿Por qué estamos en un mundo donde aún hay que restituir la dignidad?

Al regreso paso por el mall más grande de Latinoamérica, el Costanera Center. A las 18 horas ya está cerrado. Para mí es una constatación de la existencia de la pandemia: será que algo se está transformando?

Retomo mi rumbo. En la puerta de la casa me esperan con cloro y una toalla para ir directo a la ducha.